domingo, 27 de septiembre de 2009

Dos caminos… una vida o Una vida… Dos caminos.





El título se parece al de una telenovela, en realidad siempre han dicho que la vida es una gran novela.. Donde actúan muchos personajes y suceden muchas cosas (buenas y malas) y que al final siempre todo termina bien… algo que en la vida real muchas veces no ocurre.

Creo que estoy en una etapa de mi vida en donde siento que nada tiene sentido, mi vida pasa tan rápido… uffff… algunos días siento que los problemas económicos me van a matar y que no tendré como solucionarlos… no veo la salida de este largo túnel. Lo peor es que me “bajoneo” y siento que todo me sale mal, pero cuando logro pensar positivamente algo bueno resulta y vuelvo a sentir esa gran fuerza interior que me dice: “vamos adelante… todo va a salir bien”.

Otras veces siento que tanto pensar no me soluciona nada, que debo actuar… y ¡he tratado! Pero con la famosa crisis económica todo se ha hecho cuesta arriba, algunas veces me pongo a soñar que me gano un juego de azar… si hasta hago inversiones en que gastaría el dinero y a quién ayudaría en este proceso. Creo que si no fuera por los sueños todo sería mucho más triste y agobiante.

El otro día me toco acompañar a mi marido al médico pues estaba algo enfermo, cuando esperábamos en la consulta me puse a conversar con otra paciente que esperaba su turno, ella estaba contenta pues por fin le habían encontrado la causa de sus dolores, nos recomendaba a “ojos cerrados al médico” pues, según ella, sentiríamos una gran paz y alivio al salir de su consulta, pues según ella era un buen medico cirujano... Me pareció un comentario poco creíble pues en general los médicos de ahora son verdaderos comerciantes y por lo general siempre están muy apurados, son muy contados los que realmente se preocupan por sus pacientes, además yo no comprendía como un medico con ese nivel de estudios solo atendía en consultas y daba clases.

Por supuesto, mi curiosidad era mayor que saber que tenía mi marido. Nos toco el turno, nos hizo pasar y comenzó a preguntarnos que nos traía a su consulta, era un hombre agradable con una gran sonrisa y un sutil sentido del humor… eso obviamente nos ayudo a entrar en confianza y mientras examinaba a mi marido nos hacia diferentes comentarios del porque sucedía tal o cual cosa; ahí comprendí porque se demoraba tanto con cada paciente. De alguna forma u otra llegamos al tema del porque en estos tiempos habían tantas enfermedades, él nos comento que según su punto de vista algunas veces todo se debe a la falta de fe… ¡de fe! ¿Qué tendrá que ver con las enfermedades?, nos explico que muchas veces hay enfermedades que son creadas por nuestro subconsciente o bien por situaciones que están a nuestro alrededor. En algún momento de nuestra vida debemos elegir entre dos caminos: aquel que nos da alegrías momentáneas, que no nos ayuda en los momentos difíciles, ese que no nos enseña a valorarnos y valorar lo que tenemos o somos, y que a veces nos provoca tristezas, preocupaciones, enfermedades e incluso a veces nos obliga a sentirnos desesperanzados cuando algo no nos resulta como quisiéramos. Y está el otro camino, el de la fe donde sentimos que todo es un proceso, que los problemas no son eternos, vivir y disfrutar de cada momento de la vida. Pero esa fe no se compra y no llega de la noche a la mañana, no es innata ni heredada sino que la adquirimos de diferentes formas. Nos contó que el tomo el camino de la fe después de un accidente donde estuvo en coma por muchos meses y que luego de despertar de ese largo sueño vino el proceso de recuperación, estuvo acompañado de sus seres queridos, aprendió a leer la palabra de Dios. Sintió que le habían dado otra oportunidad y que podría cambiar todo aquello que no le daba la felicidad o tranquilidad en su diario vivir, descubrió que muchas cosas de su vida eran superficiales y que no las quería tener.

Cuando salimos… lo hicimos tranquilos y agradecidos, pues había sido más que una consulta médica, había sido una gran ayuda espiritual.

Desde hace algún tiempo siento que estoy en un punto de mi vida en que necesito tener tranquilidad y mucha fe para aceptar lo que estoy viviendo, comprender que todo pasa por algún motivo. No soy una mala persona y siempre he tratado de actuar de forma correcta como me educaron, pero eso no basta… necesito sentir que estoy en está vida por algo, no solo vivir cada día como uno más. Pero no es fácil pues todo requiere de algún sacrificio y para eso debo estar dispuesta a comenzar ese largo camino. No quiero darme cuenta que he vivido me vida como un proceso ya establecido: niñez, adolescencia, hija, madre, esposa, trabajadora, amiga… etc., necesito sentir esa paz en los momentos buenos o malos que me depara la vida.

En estos momentos tengo mi vida y debo tomar la decisión de escoger entre uno de estos dos caminos.


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domingo, 20 de septiembre de 2009

¿Qué es la Felicidad?





La mayoría de las personas son tan felices como se deciden a ser. La felicidad y la tristeza son las dos caras de una situación. Si juzgamos una situación tan mala para nosotros, es lo que llamamos infelicidad... pero si esa misma situación es muy buena forma parte de nuestra felicidad.

"La experiencia de la felicidad" es uno de los términos generales que usamos para decir, "Me siento bien emocionalmente." La gente usa diferentes términos para describirla. Para algunos podría ser la emoción, la pasión, la plenitud, la libertad, el sentirse plenamente vivo. Para otros la felicidad es estar tranquilo, sentirse capaz, tener esperanzas, satisfecho y cómodo con su vida. Cualquiera que sea la sensación los importante es estar feliz con lo que somos y tenemos.

La felicidad es lo que sientes cuando te sientes .... no caben dentro de la felicidad lo siguiente estados: deprimido, odio, miedo, preocupado, sentirse insatisfecho, estar aburrido, sentir dolor, vergüenza, culpabilidad, descontento, ansiedad, molesto, enojado, irritado, frustrado, triste, envidioso, celoso ... Esa es una larga lista!

Nuestro estado natural del ser "es ser feliz". Cuando se quitan todos los sentimientos incómodos que los seres humanos pueden experimentar (y son numerosos), uno se queda con la felicidad. Así que es más fácil definir la felicidad por lo que no es.

La felicidad no es el placer, aunque pueden parecer similares. El placer es el disfrute de un estímulo exterior. Algunos pueden encontrar placer en comprar una casa o un auto nuevo, o al ir de vacaciones, o tener amigos, salir a comer o tener relaciones sexuales, o .... la lista es larga de lo que podemos disfrutar experimentando. La Felicidad no es así, es un estado interno que nosotros sentimos en lo más profundo de nuestro ser, donde nada nos perturba pues esa fuente de luz llamada felicidad nos ayuda cada día a soportar aquellos momentos menos gratos de nuestra vida.

Muchas veces tenemos experiencias muy gratas para nuestro diario vivir pero, tal vez, no nos dan la tan anhelada felicidad, quizás nos confundimos con el placer de tener, ser o querer que viene del mundo exterior en lugar de buscar la felicidad en nuestro mundo interior, en nuestra propia mente en las habilidades que poseemos.





Les comparto algunas frases del significado para algunos de la felicidad:


  1. La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.

    Benjamin Franklin
  2. La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.

    Thomas Chalmers
  3. Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.

    Jean Paul Sartre
  4. Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

    Pablo Neruda
  5. La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

    Henry Van Dyke
  6. El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.

    Albert Guinon
  7. Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo.

    Sigmund Freud
  8. Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.

    Leon Tolstoi
  9. La felicidad es la certeza de no sentirse perdido.

    Jorge Bucay
  10. La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.

    Victor Hugo
  11. Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.

    Voltaire
  12. El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace.

    Leon Tolstoi
  13. Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.

    Sócrates
  14. El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.

    Friedrich Nietzsche
  15. Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad.

    Auguste Comte
  16. La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.

    Sören Aabye Kierkegaard
  17. La felicidad es una estación de parada en el camino entre lo demasiado y lo muy poco.

    Channing Pollock
  18. He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz.

    Jorge Luis Borges
  19. Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.

    John Locke
  20. El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.

    Johann Wolfgang Goethe


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