martes, 11 de julio de 2017

LA UNIÓN CONTRA LA DELINCUENCIA

“Estaba durmiendo... despierto con los golpes que le daban al portón, mi perro ladra desesperado, veo una mano que se asoma por la ventana de mi dormitorio, me levanto como puedo, siento que rompen el vidrio de la puerta de la cocina, corro a la puerta de entrada y la abro, hay un joven que me apunta con una pistola, no se como logro gritar y llamar a mis vecinos, cierro rápidamente la puerta gracias a Dios todas las puertas y ventanas tienen protecciones de fierro y son gruesas, me voy al pasillo a esperar, me pongo a rezar. Ciento a los lejos como los vecinos comienzan a disparar, me llaman “vecina, vecinita” tengo miedo de abrir la puerta a veces estos delincuentes andan con mujeres, abro la puerta y veo mucha gente, eran mis vecinos.”

Este relato es de mi madre de 85 años, vive sola desde que murió mi padre, se le ha explicado que no es conveniente, pero no entiende, ella esta cuerda y tiene muy buena memoria. Como a la una de la madrugada llaman a mi teléfono diciendo que vaya urgente a la casa de mi madre. Cuando llego veo que hay mucha gente. Miro el portón marcado con la huella de los zapatos, hay vidrio a un costado de la puerta. Mi angustia es grande, luego ya a solas con ella, me relata lo sucedido, solo quiero que ella viva conmigo, pero mi madre es testaruda y no quiere. Ella sufre de un parkinson leve, tiene 85 años y las enfermedades de su edad, no me imagino de donde saco fuerzas para hacer todo lo que hiso. Siento que la ayuda fue de Dios y los vecinos que unidos ante estos delincuentes que lo único que desean es dinero para sus vicios, teléfonos y ropa de marca, esta es una nueva plaga que no le importa el daño que causan, se sienten valientes dañando a una anciana que solo quiere disfrutar de su casa y sus años de vida.

Saben la unión de los vecinos, tocando las ollas, abriendo las puertas, gritando lograron que estos delincuentes huyeran, sintieron el poder de todos. Pero la angustia queda, la impotencia de la invasión a tu casa es grande. Se siente miedo que vuelvan y hagan un daño mayor, pues al final escaparon con las manos vacías.

Muchas veces comparto mensajes que a mi me hacen reflexionar y es por eso que hoy comparto con rabia, pena e incertidumbre este mensaje, solo que queda agradecer a aquellos vecinos que ayudaron a mi madre… GRACIAS POR ESTAR PRESENTE Y AYUDAR A MI MADRE.


2 comentarios:

Dulce dijo...

Siento lo que le ha sucedido a tu madre, afortunadamente no pasó a mayores y los vecinos ayudaron. Desgraciadamente la delincuencia en nuestro país está cada día más activa y los asaltos en las casas a la orden del día, más con personas mayores que viven solas. Espero no vuelva suceder.

Un beso dulce para ti.

Vivian Angélica dijo...

Hola! Es una experiencia que trastoca la vida diaria, la impotencia es muy grande.Si no cambian las leyes y los jueces hagan justicia vamos a estar cada vez peor.

Gracias por tus palabras.